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¿Se están cumpliendo los procedimientos legales y ambientales en las concesiones municipales de Necochea?

El avance de nuevas concesiones municipales en Necochea ha vuelto a instalar una pregunta de fondo en la ciudad: ¿se están cumpliendo los procedimientos legales y ambientales exigidos para intervenir espacios públicos? Los proyectos impulsados por el Departamento Ejecutivo incluyen el sector gastronómico de Pinolandia, dentro del Parque Miguel Lillo, y la reconversión del Camping Las Grutas bajo un modelo de glamping. Estos proyectos, ubicados en áreas de gran valor ambiental y social, requieren un estudio de impacto ambiental y la participación ciudadana mediante audiencias públicas, según las normas establecidas.

El esquema de concesiones es una herramienta histórica del municipio, que permite otorgar espacios públicos a empresas privadas para desarrollar actividades económicas. Sin embargo, este modelo también ha sido cuestionado en el pasado. En diferentes ámbitos se ha planteado que estas cesiones, que a menudo superan los 30 años, significan condiciones ventajosas para el sector privado, especialmente cuando los cánones son bajos en comparación con el potencial económico de los emprendimientos. La pregunta principal es: qué obtiene Necochea a cambio de ceder espacios públicos estratégicos durante décadas y cómo impacta eso en la competencia entre privados.

Un patrón bajo análisis

Los informes y relevamientos periodísticos han señalado una serie de prácticas que generan dudas sobre la transparencia de los procesos de concesión. Uno de los datos más llamativos es la reiteración del “oferente único”: de nueve activos estratégicos licitados desde 2020, ocho tuvieron un solo participante. Esta situación, lejos de reflejar desinterés del mercado, se interpreta como un posible indicio de procesos que desalientan la competencia. Además, la estructura de concesiones recientes ha extendido plazos hasta 40 años y contemplado bonificaciones de hasta el 90% del canon durante los primeros años, lo que permite una rápida capitalización privada con un retorno limitado para el municipio.

Además, se mencionan casos como sociedades constituidas poco antes de las licitaciones, con escaso capital o sin antecedentes, que resultan adjudicatarias, e incluso casos donde oferentes inicialmente rechazados fueron luego aprobados sin cambios sustanciales. Estos antecedentes han generado una serie de dudas sobre la transparencia y la justeza de los procesos de concesión en Necochea.

Los antecedentes judiciales recientes en Necochea son claros. La anulación de la ampliación de la concesión al Club Villa Díaz Vélez en el Parque Miguel Lillo, la suspensión de la subasta del complejo Casino y la traslación de la cancha de hockey al polideportivo municipal son solo algunos ejemplos de los límites que ha marcado la Justicia en los proyectos de concesión. En todos estos casos, el denominador común fue la falta de cumplimiento de los pasos legales exigidos para intervenir espacios públicos.

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