Situción crítica del PAMI en Necochea y otras ciudades bonaerenses: Atrasos, recortes y problemas de atención
La situación del PAMI, obra social de jubilados y pensionados, comenzó a generar preocupación en distintas ciudades del país. En Necochea, prestadores y pacientes advierten desde hace meses una serie de dificultades que afectan el funcionamiento del sistema. Entre los reclamos más frecuentes aparecen faltantes de médicos de cabecera, prestaciones suspendidas —especialmente en discapacidad y salud mental— y recortes en la cobertura de medicamentos, que en muchos casos dejaron de contar con el 100% de cobertura.
Afiliados también señalan largas esperas, y demoras en la entrega de insumos esenciales, como pañales, sillas de ruedas, muletas y otros elementos ortopédicos. La situación de las residencias de adultos mayores también es grave, ya que en muchos casos se encuentran colapsados generando una larga espera hasta conseguir un lugar disponible. La actual gestión tampoco ha logrado gestionar nuevas instituciones que quieran trabajar con PAMI.
Problemas en la atención de salud mental
El sistema de salud mental del distrito también atravesó dificultades. La clínica José Ingenieros, uno de los principales dispositivos de atención de la ciudad, enfrentó meses atrás una situación crítica vinculada a retrasos en los pagos y problemas de financiamiento que llegaron a poner en riesgo su continuidad. Distintos actores del sistema sanitario local advierten que el esquema de derivaciones y financiamiento generó un traslado de recursos desde el hospital público hacia prestadores privados, lo que terminó debilitando la capacidad del sistema estatal.
Uno de los puntos señalados fue el traspaso de recursos hacia la clínica privada Cruz Azul, que concentró parte de las derivaciones vinculadas a prestaciones del PAMI. Sin embargo, con el tiempo esa estructura no logró absorber la demanda ni dar respuestas suficientes, lo que terminó obligando a muchos vecinos a regresar al hospital público. De esta manera, el sistema estatal debió volver a absorber gran parte de la demanda, muchas veces sin contar con los recursos ni los pagos correspondientes, lo que genera una presión creciente sobre hospitales y centros de salud.
La problemática no se limita a Necochea. En distintas ciudades bonaerenses comenzaron a aparecer reclamos similares vinculados a deudas del PAMI y retrasos en los pagos a prestadores. En Olavarría, médicos que atienden afiliados de la obra social presentaron una nota ante el Honorable Concejo Deliberante para advertir sobre una situación que calificaron como “crítica e insostenible”. Los profesionales señalaron que la obra social mantiene plazos de pago vencidos y deudas acumuladas, lo que compromete el funcionamiento de consultorios y la continuidad de las prestaciones.
En la ciudad incluso comenzaron a registrarse cortes de atención por parte de especialistas, entre ellos cardiólogos y oftalmólogos. El problema también implica al resultado de la atención médica de miles de adultos mayores, ya que algunos profesionales evalúan suspender la atención bajo la modalidad de crédito a la obra social.
