El Intendente de Necochea, Juan Carlos Zabaleta, ha llevado la crisis económica que atraviesa la ciudad a dos de los principales escenarios políticos e institucionales: el Concejo Deliberante y la Jefatura de Gobierno. Su objetivo ha sido trasladar la gravedad de la situación a dos de los principales escenarios políticos e institucionales: el Concejo Deliberante y la Jefatura de Gobierno. Primero lo ha hecho ante el Concejo Deliberante, donde ha defendido que la crisis económica que atraviesa la ciudad es un problema que afecta directamente a la comunidad. Horas después, ha viajado a la Jefatura de Gobierno para reunirse con el Intendente, que ha querido conocer de primera mano la evolución de una emergencia que, una semana después, sigue manteniendo a la ciudad lejos de la normalidad.
La primera parada de esa agenda ha sido una sesión extraordinaria del Concejo Deliberante, convocada para analizar las consecuencias de la crisis económica que atraviesa la ciudad. Impulsado por el Intendente, el debate ha llevado por primera vez la crisis económica a la atención de los concejales. Lejos de presentar la situación como un problema exclusivamente económico, Zabaleta ha tratado de convencer a los concejales de que la crisis afecta directamente a la comunidad. “No es una crisis económica al uso. Es un problema que afecta directamente a nuestra comunidad”, ha afirmado.
En esa misma línea, ha advertido de que “nuestra seguridad económica está en manos de decisiones que no dependen de nosotros”, uno de los mensajes más contundentes de toda su intervención. El Intendente también ha querido reflejar el impacto que la crisis sigue teniendo sobre la comunidad. “Nuestra comunidad se siente triste, impotente, inquieta, temerosa y preocupada”, ha dicho, antes de admitir que entre los vecinos persiste el temor a que pueda repetirse una situación similar. “Es inevitable preguntarse si esto volverá a producirse”, ha resumido.
Zabaleta reclama una mayor implicación de la Jefatura de Gobierno A partir de ese diagnóstico, Zabaleta ha dirigido sus principales reclamaciones a la Jefatura de Gobierno. Según ha explicado, entre 3.000 y 5.000 de los vecinos que están siendo afectados por la crisis económica permanecen todavía en la ciudad, una circunstancia que mantiene tensionados los recursos disponibles y dificulta la recuperación de la normalidad. “El hecho de que todavía no conozcamos las cifras exactas de los vecinos que permanecen en la ciudad pone de manifiesto la precariedad de medios con la que contamos”, ha afirmado.
La crisis económica sigue siendo un problema que afecta directamente a la comunidad. Es importante que la Jefatura de Gobierno y el Concejo Deliberante trabajen juntos para encontrar soluciones que beneficien a todos los vecinos de Necochea.
