El ingreso y egreso de buques quedó paralizado el lunes 3 de agosto en Puerto Quequén como consecuencia del conflicto nacional desatado por la reforma del régimen de practicaje y pilotaje impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
La situación local fue confirmada a NdeN por un miembro del Directorio del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén.
“Se paró el ingreso y egreso de buques, pero la operatoria de carga y descarga está funcionando”, precisó.
Esto significa que las embarcaciones que ya se encontraban amarradas podían continuar operando en los muelles, pero no abandonar el puerto. Al mismo tiempo, los barcos que aguardaban en rada tampoco podían ingresar.
La fuente consultada explicó que al cierre del lunes no existían certezas sobre lo que ocurriría durante la jornada del martes. Hasta el momento tampoco fue comunicada oficialmente una normalización de la actividad en Puerto Quequén.
El martes 4 de agosto comenzó sin un acuerdo anunciado que permitiera considerar superado el conflicto nacional.
La principal novedad fue la publicación de un edicto de la Prefectura Naval Argentina en el Boletín Oficial, firmado por el prefecto nacional naval Guillermo José Giménez Pérez y dirigido a los profesionales incluidos en un anexo elaborado por el organismo.
Prefectura los intimó a ponerse inmediatamente a disposición para prestar los servicios de practicaje y pilotaje y advirtió que la negativa podría ser considerada una falta grave, con la aplicación de sanciones disciplinarias y administrativas.
El organismo también señaló que las acciones destinadas a interrumpir el servicio podrían quedar comprendidas en los artículos 190 y 194 del Código Penal, vinculados con la seguridad de la navegación y el entorpecimiento del transporte y los servicios públicos.
Esto no significa que ya se hayan aplicado sanciones penales. El edicto advierte sobre un eventual encuadre de las conductas, que deberá ser evaluado por las autoridades correspondientes.
La publicación confirma que el Gobierno no había logrado normalizar el sistema y decidió aumentar la presión sobre los profesionales.
Un diálogo que no logró destrabar el conflicto
Representantes del Ministerio de Seguridad y de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia se comunicaron con autoridades de la Asociación de Prácticos de la República Argentina para intentar abrir un canal de diálogo.
La entidad manifestó su disposición a conversar, pero fijó como condición previa la suspensión o eliminación del Decreto 690/2026.
Los profesionales sostienen que no puede existir una negociación en igualdad de condiciones mientras continúe vigente la norma que modificó de manera abrupta el régimen bajo el cual desarrollan una actividad con responsabilidades profesionales, civiles y penales.
Hasta el momento no fue anunciado un acuerdo, una suspensión del decreto ni una fecha concreta para la normalización de las operaciones.
Una desregulación que terminó frenando los puertos
El conflicto nacional desatado por la reforma del régimen de practicaje y pilotaje impulsada por el Gobierno de Javier Milei ha tenido consecuencias importantes en la actividad portuaria.
La paralización del ingreso y egreso de buques en Puerto Quequén es un ejemplo claro de cómo la desregulación puede afectar negativamente la economía y la actividad portuaria.
