Este sábado 1° de agosto, el Gobierno aplicará parte de la actualización por inflación del impuesto a los combustibles, lo que se traducirá en un aumento directo en los precios finales en los surtidores en todo el país.
Según el Decreto 693/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, el incremento será del 0,5% para la nafta y del 0,75% para el gasoil.
La norma también posterga el grueso del incremento de los gravámenes sobre los combustibles que se comercializan en el país hasta el 1° de septiembre, con el objetivo de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible.
En julio, el Ejecutivo había decidido aplazar la actualización de ese tributo, y con este decreto, deja para el mes próximo el aumento total del remanente pendiente de 2024 y los primeros tres trimestres de 2025, que el Ejecutivo ya viene dilatando hace meses.
Así, a partir de este sábado, los combustibles subirán por impuestos unos $11 el litro para el caso de las naftas y $14 para el litro del gasoil.
El aumento se debe a la decisión del Gobierno de aplicar parte de la actualización por inflación del impuesto a los combustibles, lo que se traducirá en un aumento directo en los precios finales en los surtidores en todo el país.
La medida busca continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, pero también genera preocupación entre los consumidores, que ya enfrentan un aumento en los precios de los combustibles.
El Ejecutivo había decidido aplazar la actualización de ese tributo en julio, y con este decreto, deja para el mes próximo el aumento total del remanente pendiente de 2024 y los primeros tres trimestres de 2025.
La decisión se tomó con el objetivo de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, pero también genera preocupación entre los consumidores, que ya enfrentan un aumento en los precios de los combustibles.
El aumento se debe a la decisión del Gobierno de aplicar parte de la actualización por inflación del impuesto a los combustibles, lo que se traducirá en un aumento directo en los precios finales en los surtidores en todo el país.
La medida busca continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, pero también genera preocupación entre los consumidores, que ya enfrentan un aumento en los precios de los combustibles.
El Ejecutivo había decidido aplazar la actualización de ese tributo en julio, y con este decreto, deja para el mes próximo el aumento total del remanente pendiente de 2024 y los primeros tres trimestres de 2025.
