La Unión Cívica Radical de Necochea expresó su opinión acerca de la crisis del transporte público de pasajeros que vive el distrito, tras haber fracasado un primer llamado a licitación, hallándose en marcha el proceso para una segunda convocatoria.
A través de un comunicado, difundido el último viernes, el radicalismo local subrayó que los poderes ejecutivo y legislativo “tienen la obligación legal y moral de intervenir para lograr una solución al problema”.
Previamente se describió el actual contexto, indicando que “los servicios públicos son el conjunto de actividades, instalaciones y prestaciones que el Estado garantiza y administra (ya sea de forma directa o a través de concesionarios privados) para satisfacer las necesidades básicas de la población, asegurando el bienestar general y la igualdad de oportunidades. (Transporte público)”.
Se añade luego que en Necochea y Quequén, dos empresas (Cia. de Transporte Necochea SA y Micro Omnibus Nueva Pompeya SRL) desde 1993 a la fecha con una concesión de 15 años con tres de prórroga hasta el 2011 y una nueva prórroga de 15 años otorgada por pertenecer a empresas que superaron la crisis del 2001, terminó su concesión en el año 2026.
A criterio de la UCR “es evidente que no se trabajó en tiempo y forma sobre el tema (con seis meses o un año de antelación se debe intimar a las empresas a definir su continuidad o no), esto ha provocado una incertidumbre sobre la continuidad del servicio”.
“Es claro –se añade- el deterioro de las empresas en lo referente a la prestación del servicio desde ya hace mucho tiempo (paros por falta de pago de salarios– falta de renovación de unidades– mala prestación de servicios, etc)”.
Finalmente, la UCR recalca que “la estabilidad laboral de muchas familias, la prestación de un servicio público indispensable para los barrios de nuestra ciudad y para la actividad social y comercial en general hace menester intervenir rápidamente para llegar a una pronta solución del problema y garantizar la continuidad del servicio”.
En conclusión, la situación del transporte público en Necochea y Quequén requiere una solución urgente para garantizar la continuidad del servicio y la estabilidad laboral de las familias que dependen de él.
